No todo son cantos de sirena para los #emprendedores

24/09/2015
acentoline

El síndrome del hijo abandonado lo padecemos con gran frecuencia los que nos dedicamos a emprender e innovar. Por varias razones. Una de ellas: la música de ángeles que escuchamos sobre los muchos y variados apoyos que recibimos termina convirtiéndose en estridente ruido, y por tanto molesto, cuando rascamos para conocer el detalle de ese despliegue de recursos hacia nosotros dirigido. Generalmente, son las instituciones -local, regional y nacional- las que lanzan esos cantos de sirena (independientemente de su color político).
Así que los valientes y confiados marineros que surcan los mares del emprendimiento se dirigen hacia esas voces melodiosas. Terminando, en la mayoría de los casos, encallando contra una adusta burocracia que no entiende ni el proyecto que presentas ni el riesgo que corres al plantearlo.
Así que, uno, tras varios embates contra olas y acantilados persiguiendo esos faros tan desorientadores, termina haciendo lo que Ulises en su Odisea: atándose al mástil de su barco, se tapona los oídos a esos cantos de sirena y, con constancia y profesionalidad primero, y más constancia y profesionalidad después, seguir navegando. Solo, pero navegando.
barco-navegando

Aunque la generalización absoluta es injusta. Porque cierto es que a veces aparecen luces tan inamovibles y ciertas como la Estrella Polar. Y además amigables. Vamos, que en esto del emprendimiento a veces sí que encuentras instituciones y, sobre todo, personas, que confían en tu proyecto y reman contigo haciendo suya tu bandera.
Es el caso de la Agencia Andaluza del Conocimiento, en general, y de Jaime Durán en particular. San Jaime Durán, como le han nombrado en algunos foros de emprendedores a los que he asistido.
No tendría por qué felicitar la labor de una y otro si nos atenemos a los éxitos que mi empresa ha alcanzado gracias a su colaboración. Ni un euro he facturado gracias a ellos. Pero es que no todo debe medirse en rentabilidad económica. Eso es un error. En las empresas, en la innovación y en la vida en general sólo valen los caminos largos. En los trayectos cortos, poco dura el éxito.
Y en el navegar hacia puertos que todavía no están dibujados en los mapas, como intentamos hacer los que emprendemos, no tiene precio cuando te acompaña un marino curtido, que ha surcado océanos de todo tipo y condición. Aunque carezca de tatuajes de anclas y aretes en la oreja por haber doblado el Cabo de Hornos.
Desde hace años recurrimos a la Agencia Andaluza del Conocimiento. Su planteamiento de interconexión entre los diferentes agentes innovadores, su asesoramiento, su información sobre oportunidades de negocio, etc. bien merecen este post. Porque ellos existen y facilitan mucho el emprendimiento. Y es justo que esa tarea se reconozca. Y se difunda. Es verdad que existe mucho canto de sirena peligroso pero también trabajan en la Administración personas como Jaime Durán: eficientes, cercanos, empáticos, rigurosos y continuamente pendientes de los proyectos en lo que estamos embarcados.
¿Y por qué lo decimos? Porque merecen saberlo quiénes están navegando y se sienten casi náufragos. Que lleguen a buen puerto sólo dependerá de ellos, de su constancia y profesionalidad. Pero también es cierto que si encuentran profesionales como Jaime Durán, de la Agencia Andaluza del Conocimiento, sus travesías encontrarán escalas donde recuperar sosiego y aliento para continuar viaje.

* Muy al hilo de esta reflexión aparece este artículo

2 Comments. Leave new

Gracias por el cariño de este artículo. Espero que el soporte prestado en los últimos 5 meses sirva para que salga adelante alguno de los 4 proyectos europeos #h2020 en los que hemos trabajado. Y ahí sí que tendrás “retorno económico”… Suerte y seguimos con ello con vuestras nuevas ideas y proyectos.

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Y el esfuerzo conjunto dio su resultado. Primer proyecto europeo logrado y en el que Acento Comunicación dejará bien alto el listón andaluz. “I bet on it!!!!”. Lo difícil ya se ha conseguido… Estás dentro de lo rueda de los consorcios europeos. Vamos Gustavo!!!!

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